María y Miguel se casaron en un brillante día, donde el sol lo inundaba todo. La luz, el color… rebosaba por la calle, se desborbada por el campo, la hierba, el cielo…pero el blanco y negro dan otra cosa, dan textura, te centras en los detalles, en las sonrisas, en los gestos, en las miradas… yo estas fotos las veo más así, en color me gustan, pero en grises me enamoran, es mi visión… ya habrá tiempo para el color en su trash the dress… gracias María por confiar en mí, y Miguel…, tenemos pendiente salir con la bici, tengo que cojer la forma!