Vero y Javi son compañeros y amigos, cuando vieron mis fotos y quisieron que hiciéramos una sesión me encantó, me gusta fotografiar a gente, de eso trata ésto. Es muy agradecido fotografiar a amigos, a personas enamoradas y dispuestas a compartir sus ilusiones. Por eso siempre hago prebodas, es una manera de tomar confianza, de que en el día de la boda exista una complicidad entre nosotros.

Vero y Javi aun no piensan en boda, cuando llegue ese día, después de esta sesión, me encantaría participar de ella, este es el resultado de un paseo en una soleada tarde de diciembre.