Es realmente maravilloso encontrar a personas como Elena y Jose,  que te hacen entusiasmarte con tu trabajo, y sientes lo mucho que merece la pena. Pasamos un día paseando por la ciudad de la Alhambra, hablando sobre viajes, aficiones, deseos, detalles de una “boda” y amores…
Elena tan enamorada de Jose, de las cosas sencillas y  bonitas y de bellas imágenes, así que no se olvidó su preciosa Nikon FE, que utilizaba en sus días en la Facultada de Bellas Artes. Y Jose, tan enamorado de Elena, y de las pequeñas cosas que se van coleccionando y que juntas hacen una gran historia. Gracias a los dos por permitirme contar vuestra historia.