Cuando conocimos a Elena y a Jose no teníamos muy claro si terminaríamos siendo los fotógrafos de su boda…

Pero a medida que nos contaban cosas de ellos, de su historia de amor… y se miraban de esa forma tan especial…, y ella bajaba su mirada y los mirabas como quedarían en imágenes, más nos entusiasmaba la idea. Y de verdad que ha sido todo un placer poder estar junto a personas tan especiales en estos momentos tan importantes.

Su boda fue como ellos, “tan preciosa…. “ y tan cargada de momentos y gestos sencillos y elegantes, que hicieron que las sonrisas se alargaran y la dulzura rebosara por momentos.

Elena eligió como lugar para la ceremonia su querido Colegio de Martos, “ San Antonio de Padua”, una parte más de ella, donde se sucedían momentazos tras momentazos y donde no falto dar cabida a todo un amplio abanico de sentimientos.

La celebración fue en los Salones Morys, y alli la comida dio paso al baile…, a otro preciosísimo baile y a otro baile… ¿se acabaron los vales de bailes con los novios?

Gracias Elena y Jose, por este día y por otros tan estupendos que aun nos quedan por contar.