Ya casi a las puertas de su boda, llegan las fotos de preboda de Mari Ángeles y Guillermo.

Lo primero que nos contó Mari Ángeles es que ella quería unas fotos divertidas, que se les viera reír y pasarlo bien, que era así como ellos eran. A mi me pareció fenomenal y comentamos que se relajaran,  que no intentaran adoptar ningún papel…  que fueran naturales,  lo demás vendría solo…

Aunque ellos al final reconocieron que se pusieron algo nerviosos, porque es normal que por mucha naturalidad, normalmente no subes al Castillo de Otíñar en medio de una ola de calor y con un tipo haciendo fotos de todos tus momentos íntimos, creo que la sesión refleja tal y como ellos son y desprenden esa sonrisa y buen rollo como cuando estás charlando con ellos.

Esta tarde vamos a hacer unas pruebas mas con ellos, yo por mi parte estoy encantado y seguro que ellos se alegraran y reconocerán cuanto vale la pena hacer sesiones dobles de preboda, aunque sea algo muy cortito…

Muchas gracias a los dos y pongan sus mejores caras, que aún nos quedan muchos clicks!!!