Mari Ángeles y Guillermo prepararon una boda preciosa, llena de detalles, de recuerdos y momentos para todos sus invitados. No pretendían ser protagonistas, aunque estaba claro que lo eran, por eso que todas sus emociones y sentimientos se transmitieron a todas las personas que participaron en este día tan especial.

Recuerdo de esa tarde una novia un poquito nerviosa, a una familia totalmente volcada en ella, muchas risas y buen rollo entre toda su gente y amigos. Pero sobre todo recuerdo el momento en el que apareció vestida con su espectacular diseño de Jesús Peiró, las miradas de todos los que estaban allí y el momento mágico que surgió.

Y también recuerdo a un novio que era todo felicidad, la mirada tan especial dedicada a la novia y la sorpresa y alegría que reflejaba en su cara.

Su boda se celebró en el Cortijo el Madroño de Martos, una boda civil, celebrada por una prima de la novia que consiguió prolongar el momento de cercanía que se respiraba toda la tarde y donde las lágrimas y risas fueron inevitables. Allí la tarde dio paso a la noche, la noche a la mañana, y donde la juerga no paró!!!!

Muchas gracia Mari Ángeles y Guillermo, sabéis que para nosotros sois especiales, ha sido un placer narrar vuestro día.