La novia en la peluquería arreglandose el pelo

Novia arreglandose el pelo mientras consulta el movil

Los zapatos de la novia

El detalle de los accesorios de la madrina

La novia en el salón del maquillaje en una fotografía de boda en Porcuna

La madrina arreglandose la mantilla en Valenzuela

Los detalles del novio en una fotografia de boda en Valenzuela

Novio abrochandose la camisa

Novio poniéndose los gemelos

El padre del novio haciendo el nudo de la corbata en una fotografía de boda en Valenzuela

El novio y sus amigos

Los amigos del novio

El novio con gafas y una pared blanca de fondo

Virginia vistiendose en su casa

La novia vistiendose mientras la mira su madre en su casa en una fotografía de boda en Porcuna

La madre abrochando el vestido de la novia

El hermano de la novia abrochando los zapatos de la novia

La novia colocándose la liga mientras se arregla

La pulsera de la novia entre las manos de la novia

Entre las cortinas de la casa

Los últimos retoques del maquillaje de la novia

La madre y el hermano colocando el velo de la novia

La novia colocándose los guantes mientras se termina de arreglar

la novia

Las amigas de la novia viendo bajar a la novia

La novia bajando por las escalesras mientas la esperan sus amigas

Las fotografías de la boda de Virginia y Fran.

Empezamos la semana con las fotografías de boda de mis queridos Virginia y Fran. Una boda súper divertida, cargada de preciosos momentos, de amor, de canciones adaptadas a la ocasión y de fiesta; mucha fiesta.

Entre Pocuna, Valenzuela y Baena, discurrió el día, un horario muy delimitado en el que intentamos aprovechar cada minuto, cada segundo… que iban pasando.

A la Parroquia de la Asunción de Porcuna entró una de las novias más ilusionadas que he visto en esta apasionante carrera, y es que Virginia es una de esas personas que siempre irradian buena energía y que te sonríen en todo momento, parece que nos conocemos desde siempre. Allí la escalinata era todo un despliegue de colores de invitadas que esperaban llegar a su amiga.

En la ceremonia, no faltaron las bonitas palabras, las emotivas canciones y por supuesto esas miradas que surgen en ese mágico momento de encuentro y del sí quiero. Fran estaba contentísmo, felicísimo y guapísimo. La verdad, es que ambos nos hicieron pasar unos momentos preciosos, seguro que muchos de sus invitados no los olvidaran.

Después un momento de paseo por los lugares señalados de el pueblo de Porcuna y esa entrada al Torreón de Boabdil, lleno de cuidados y de historia y que parecía que estuviera esperando desde hace mucho tiempo una pareja como la de Virginia y Fran.

En los Salones El Espartero de Baena (donde nos trataron genial, como siempre), se celebro el banquete de la boda y más tarde la fiesta, donde los invitados se desataron y no pararon de bailar y de pasarse por el photobooth que montamos en la terraza, con unas vistas impresionantes, y tomando un poquito el fresco, como se dice por aquí.

Virgini, Fran, con todo nuestro corazón, un beso muy grande y espero que disfrutéis con este pequeño adelanto de vuestras fotos de boda.